El objetivo es ubicar al formador o a la formadora como mediador entre el saber y los jugadores. Para eso es fundamental revisar los métodos tradicionales y ponerlos en tensión a partir del desarrollo de pedagogías activas. El entrenador Juan Lofrano acepta el desafío y lo resuelve a partir de una mirada holística.
Como complemento de este curso, a modo de webinar optativo, se suman dos charlas tituladas Repensar la enseñanza de mini básquet, a cargo del entrenador Juan Lofrano, en las cuales se analizan diferentes formatos de clases y prácticas en función de las situaciones a resolver. También se ponen en debate los modelos didácticos y su impacto en el aprendizaje.
Hay distintas perspectivas que atraviesan al básquet y a su lógica interna de deporte de invasión, por eso es clave detenerse en los parámetros que determinan cuándo estamos ofreciendo una buena clase.
El precio del curso es de $12000 para Argentina y USD20 para otros países. Comenzás cuando te inscribís. La cursada es libre de horarios. Te administrás los tiempos con total flexibilidad. Los cupos son limitados.
El precio del curso asincrónico + el webinar de dos charlas es de $15000 para Argentina y de USD25 para otros países.
Desde Argentina se puede pagar a través de Mercado Pago y transferencia bancaria. Desde el exterior, a través de PayPal o mediante un giro vía Western Union.
Este curso es parte de la Especialización en mini básquet LG que está integrada por 11 cursos. Para más información sobre los contenidos y precios, hacé click acá. Para quienes cursan la especialización, el webinar está bonificado.
Entrenar mejor también es hacer mejores preguntas. Esta es una guía concreta para ordenar decisiones y darle sentido a cada práctica.
Pensemos el cambio de reglas propuesto para este año. Para eso hay que ir al pasado, analizar el presente y discutir el futuro del básquet formativo.
El entrenador Leandro Ramella enseña a trabajar todos los aspectos necesarios para contener esta jugada, con un abordaje acorde a la complejidad del básquet actual.
Antes de pedir mejores decisiones ¿nos detenemos realmente a pensar con qué categorías y conceptos les pedimos a los jugadores que decidan?