Soy papá de tres hermosos hijos, Luca, Nicolás y Matías, y enamorado de Mariana, mi compañera de la vida desde hace muchos años. Cuando tenía 6 años, mi papá me llevó al Club Kimberley y me dio a elegir: ¿karate o básquet? Creo que ahí empezó todo. Me fasciné con el deporte que practiqué hasta los 18 años y que, por sobre todas las cosas, me dio amigos, hábitos saludables y la posibilidad de crecer en un ambiente sano para desarrollarme como persona.
Antes de terminar mi carrera como jugador, empecé a ayudar en la escuela de básquet del club. En paralelo, estudiaba Educación Física, donde tuve como profesor y referente a Juan Lofrano, un innovador en todo sentido que me transmitió la pasión por la enseñanza y todo su conocimiento sobre iniciación deportiva. Construimos una gran amistad en la cual nos une el afecto y la pasión por el básquet. Comenzamos a estudiar juntos movilizados por la necesidad de perfeccionar la enseñanza del deporte.
A lo largo de mis 15 años en el club estuve al frente de todas las categorías y cumplí el rol de coordinador durante 9 años. Hoy queremos compartir con ustedes nuestras experiencias. Para seguir aprendiendo.
Antes de pedir mejores decisiones ¿nos detenemos realmente a pensar con qué categorías y conceptos les pedimos a los jugadores que decidan?
Menos competencias formales, tiempo libre y energía para entrenar. Bien usado, este período define lo que después se ve durante la temporada.
Cuando se habla tanto de reglas en mini básquet, se habla poco de enseñanza. Una reflexión en torno a esta mirada.
Será el 26 y 27 de diciembre en el Club Once Unidos. Los contenidos estarán específicamente diseñados para dos grupos: quienes están en etapa de iniciación y U12 en adelante.