Los formadores de mini básquet somos (o deberíamos ser) arquitectos del ambiente. Esta mirada es más profunda de lo que aparenta. Generar ambientes cuidados dentro de la cancha es el indicador saliente a tener en cuenta para que nuestros jugadores y jugadoras se enamoren del juego.
En este sentido, nuestras prácticas intentan ser situaciones simuladas preferenciales con el objetivo de poner a los chicos y las chicas en situaciones “que se parezcan al partido”. Descubrir en cada grupo y en cada recorrido singular el equilibrio entre el desafío y las posibilidades es la clave para enseñar bien, el problema que lograr esto es complejo.
Dentro de las estrategias posibles, les compartimos la idea de ofrecer en nuestras prácticas el concepto del +1. Representar este recurso en cancha me resulta mucho más fácil que conceptualizarlo. Comparto algunos ejemplos:
🔸 Pensar en situaciones de juego igualadas (1x1, 2x2, 3x3) con pasadores de apoyo fijos.
🔸 A la propuesta anterior complejizarla permitiendo a los pasadores utilizar el dribling para desplazarse en su espacio próximo.
🔸 Sumar la idea de pasador a la cancha, el que recibe cambia el rol con el jugador de cancha que realizó el pase.
🔸 Diagramar propuestas enfocados en las ventajas fugaces, defensores que tocan líneas, rodean conos, rotan de cancha, etc. provocando sobre números ofensivos o defensivos de resolución rápida.
🔸 Armar equipos dispares (4x3, 5x2, 3,1) con la intensión de reconocer y castigar las ventajas prestablecidas.
🔸 Usar comodines ofensivos que colaboran con las acciones propias de la incertidumbre del juego
En definitiva, planifiquemos tareas donde siempre podamos leer ¿Quién está solo? ¿Quién me ayuda? ¿Cómo consigo una ventaja? Instalar la palabra-idea del +1 nos va permitir fluir en el juego.
Posicionarnos de verdad con la diversidad como situación esperable en nuestro trabajo nos lleva a dos caminos posibles: nos quedamos con un discurso cargado de emoción sin impacto concreto, o bien buscamos creativamente respuestas didácticas que aterricen en las canchas, el +1 claramente lo logra, sobre todo con los que más necesitan de esa ventaja para ser parte y disfrutar del juego.
por Juan Lofrano
Pensemos el cambio de reglas propuesto para este año. Para eso hay que ir al pasado, analizar el presente y discutir el futuro del básquet formativo.
El entrenador Leandro Ramella enseña a trabajar todos los aspectos necesarios para contener esta jugada, con un abordaje acorde a la complejidad del básquet actual.
Antes de pedir mejores decisiones ¿nos detenemos realmente a pensar con qué categorías y conceptos les pedimos a los jugadores que decidan?
Menos competencias formales, tiempo libre y energía para entrenar. Bien usado, este período define lo que después se ve durante la temporada.